¿Qué es la sesión de prueba?
Es una sesión completa de 60 minutos donde pruebas la silla PelviX™ (20 minutos, sentada y con tu ropa), medimos tu composición corporal con InBody 270 y la fuerza de tu piso pélvico con la medición Alonea, sin examen interno. Con esa información, tu kinesióloga traza contigo un plan de acción claro para los próximos pasos.
¿Me tengo que desvestir? ¿Qué se siente en la silla?
No te desvistes. En la silla te sientas con tu ropa. Para la medición corporal solo te sacas los zapatos y los calcetines.
En la silla sientes el músculo trabajar, no dolor. Nada entra al cuerpo: la estimulación es por fuera. La kinesióloga te acompaña y, si algo te incomoda, le avisas.
La sesión de prueba es reembolsable, ¿y el tratamiento?
Sí, los dos son reembolsables con orden médica. En cada atención emitimos boleta con código de prestación, aceptada por isapres y seguros complementarios. Con orden médica, tu isapre o seguro complementario te reembolsa según tu plan.
Si decides seguir, en tu consulta con la ginecóloga recibes la orden médica. Con esa orden, tu isapre o seguro te reembolsa las sesiones del tratamiento y también tu sesión de prueba.
¿Por qué se paga al reservar y cómo pago?
Porque esa hora es solo tuya: la kinesióloga, el box y la silla quedan apartados para ti. Los $29.000 pagan la sesión completa.
Pagas con tarjeta, a través de Mercado Pago, en la página que se abre después de elegir tu hora. Tu hora queda apartada 2 horas mientras pagas. Si el pago no pasa, no lo intentes muchas veces: en esa página está el teléfono para revisarlo.
¿Y si no puedo ir?
Avísanos con al menos 24 horas y cambiamos tu hora sin costo. Si no vienes y no avisaste a tiempo, la sesión de prueba se pierde.
El detalle y cómo avisarnos están en los términos y condiciones.
¿Qué es PelviX™?
Es la tecnología que usamos para trabajar tu piso pélvico, de la empresa suiza PonteMed: logra cerca de 25.000 contracciones en 20 minutos, como llevarlo al gimnasio. En tu sesión de prueba podrás probarla y sentir cómo funciona. Para medir tu nivel de control usamos por separado la medición Alonea.
¿Qué es el InBody y qué mide?
Es una balanza de composición corporal, el InBody 270. Te paras descalza sobre ella, tomas dos manillas y en menos de un minuto lee cómo está compuesto tu cuerpo. La medición pasa una corriente muy suave que no se siente: no duele, no hay examen interno y no te desvistes, solo te sacas los zapatos y los calcetines.
Mide cuánto músculo tienes, cuánta grasa, el agua corporal y, sobre todo, tu nivel de grasa visceral: la grasa que rodea los órganos y empuja hacia abajo sobre el piso pélvico. A diferencia de una pesa común, que te da un solo número, ves si parte de la presión que siente tu piso pélvico viene de ahí, una de las 3 aristas que miramos. Así tu plan de acción apunta también a esa arista, y te llevas los resultados explicados por tu kinesióloga.
¿Necesito alguna preparación previa?
No necesitas una preparación especial. Si tienes exámenes previos relacionados, puedes llevarlos. Cualquier indicación puntual te la entregamos al confirmar tu hora.
¿Dónde se realiza la sesión y cómo llego?
En nuestro centro, en Av. Presidente Kennedy 5488, Torre Norte, oficina 1405, Vitacura, a pasos del Parque Arauco. Hay estacionamiento por Kennedy Lateral, junto al minimarket Getit.
Tengo incontinencia por prolapso, ¿me sirve también?
El prolapso y los escapes de orina suelen ir de la mano: cuando uno o más órganos pélvicos descienden de su posición, pueden ejercer presión directa sobre la vejiga o la uretra, lo que provoca o agrava los escapes. Según el tipo y el grado, existen distintas formas de abordarlo. En tu sesión de prueba miramos tu caso y te orientamos sobre el camino más adecuado; si hace falta, el paso siguiente es una consulta con la ginecóloga.
Tengo incontinencia producto de un embarazo, ¿me sirve esto?
Sí. Es uno de los motivos más frecuentes por los que las mujeres nos consultan. Durante el embarazo y el parto el piso pélvico se exige mucho y a veces queda debilitado. La rehabilitación suele ser la primera línea en estos casos. En la sesión de prueba te explicamos cómo abordarlo y cuáles son los primeros pasos.
No tengo incontinencia, solo gotitas.
Esas «gotitas» también son una forma de escape, y merecen la misma atención: no es algo que tengas que normalizar. De hecho, abordarlo temprano suele ser más simple. En la sesión de prueba te orientamos sobre cómo dar el primer paso.
Cuando juego con mis hijos o nietos se me sale pipí, ¿puede esto ayudarme?
Sí. Reír, saltar o moverte con energía aumenta la presión intraabdominal, que se transmite directamente sobre la vejiga. Si el piso pélvico no tiene la fuerza suficiente para contener esa presión, aparecen los escapes. La idea es que vuelvas a jugar y disfrutar sin estar pendiente de ese momento. En la sesión de prueba te explicamos las alternativas disponibles.
Tengo escapes y/o dolor al tener relaciones sexuales, ¿puede esto ayudarme?
Lo abordamos con total respeto y sin tabúes. Tanto los escapes como el dolor en las relaciones se relacionan con el funcionamiento del piso pélvico y la salud íntima, y son motivos válidos y frecuentes de consulta. En la sesión de prueba te contamos cómo se aborda, con respeto y sin rodeos.
A veces me dan ganas repentinas e inaguantables, ¿me servirá esto?
Esa urgencia repentina tiene abordajes específicos, distintos a los escapes al toser o reír. Lo primero es entender bien qué te está pasando. En la sesión de prueba te ayudamos a ver qué opciones existen para recuperar el control.
Cuando levanto peso, me río, estornudo o toso tengo escapes. ¿Es esto para eso?
Sí, eso es justamente lo que trabajamos. Es una de las situaciones que más abordamos y que mejor responde cuando se trata el origen. En la sesión de prueba te explicamos el plan paso a paso.
Me levanto varias veces en la noche, ¿me servirá para volver a dormir de corrido?
Levantarte varias veces en la noche para ir al baño puede tener distintas causas, y el sueño es una de las cosas que más afecta la calidad de vida cuando se interrumpe constantemente. Por eso conviene mirarlo bien antes de definir un plan: no es algo que debas normalizar ni postergar. En la sesión de prueba te orientamos sobre cómo recuperar un sueño más continuo.
Mi doctor dijo que debo operarme.
Nuestra recomendación es que la cirugía sea la última línea de tratamiento. Si ya se probaron alternativas sin resultados, avanzar con una operación puede tener sentido, pero hay que tener cuidado: la cirugía de malla para incontinencia o prolapso no siempre queda bien y puede generar complicaciones. Vale la pena agotar primero los abordajes conservadores. Si quieres una segunda opinión, en una consulta con la ginecóloga puedes recibir orientación antes de tomar esa decisión.
Si no tomo acción ahora, ¿puede empeorar?
Cada caso es distinto, pero muchas alteraciones del piso pélvico tienden a avanzar con el tiempo si no se abordan. La buena noticia es que actuar temprano suele ser más simple. En la sesión de prueba te orientamos sobre los pasos a seguir.
Mi madre tuvo prolapso o incontinencia, ¿me puede pasar a mí también?
Tener antecedentes familiares puede aumentar la predisposición, pero no significa que necesariamente vaya a ocurrirte. Conocer tu situación y cuidar tu piso pélvico de forma preventiva marca la diferencia: en la sesión de prueba te orientamos sobre cómo cuidarlo y qué hábitos ayudan a prevenir.
¿Y si después necesito tratamiento?
En la sesión de prueba vemos si hay algo que trabajar y cuál es el mejor camino para ti. Si corresponde un plan (por ejemplo, 10 sesiones, dos por semana) u otra alternativa, te contamos qué incluye y cuánto cuesta, con claridad y sin presión: tú decides cómo avanzar. La sesión de prueba no te obliga a contratar nada.